Manifiesto de un alma en guerra
Un manifiesto para los que eligieron creer:
Yo no creo que haya ganado una medalla,
ni que la merezca.
Tampoco estoy seguro de llegar hasta el final.
Lo único que sé es que nunca me rendí.
Mientras otros celebraban la "hora libre",
yo me llenaba de rabia porque sabía que me estaban robando algo valioso.
Mientras jugaban, yo hacía tareas de matemáticas sin saber si algún día me servirían.
Mientras ellos descansaban en la indiferencia,
yo cargaba el peso absurdo de la esperanza.
No nací con privilegios.
No soy más inteligente.
Lo único que me diferencia es que yo sí creí.
Creí en la puntualidad, aunque el maestro llegara tarde.
Creí en estudiar, aunque nadie premiara mi esfuerzo.
Creí en la ética, aunque el sistema mismo la traicionara.
Y ahora que el sistema colapsa,
que las plazas no alcanzan,
que la frustración florece,
yo no tengo paz, pero sí tengo algo:
las manos llenas de barro.
Porque si yo caigo, quiero caer así:
con el rostro sucio de haber peleado,
con los puños cerrados por no haber cedido,
con el corazón herido, pero nunca vacío.
La excelencia no se negocia.
Y aunque no haya medalla,
aunque no haya triunfo,
que nadie venga a decir que fui un incompetente.
Yo sí supe que estábamos en guerra.
Y luché.
Por Marcelino Rivera.
Dedicado a todos aquellos que eligieron creer cuando nadie más lo hizo.
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